lunes, 2 de mayo de 2011

¿De qué manera la utilización de un paradigma sociocultural ayuda al diseño de actividades pedagógicas mediadas por tecnología digital, así como a la evaluación de dichas actividades y de las políticas institucionales y educativas que las sustentan?

La inclusión de tecnología digital en los procesos de enseñanza aprendizaje, han trasformado la concepción tradicional que se tiene de educación, en la cual se consideraba a la escuela como un escenario donde se transmitían conocimientos. Si revisamos un poco la historia de la educación, nos damos cuenta que en el campo educativo  se han dado grandes cambios, los cuales  no solo han sido con respecto a las tecnologías utilizadas,  sino  también con respecto a los enfoques que soportan las actividades pedagógicas y al uso mismo del lenguaje como  mediador del proceso de comunicación.  “Con la introducción de Tecnologías de Información y Comunicación (TIC), la alfabetización se ha transformado en relación con los documentos y las prácticas que ofrecen estas nuevas tecnologías. Por lo tanto, la concepción tradicional de la alfabetización en relación con la capacidad de leer y escribir ha sido cuestionada por el surgimiento de nuevos  tipos de textos” (Hornby, 2000: Pearsall, 1998).   
Los enfoques pedagógicos tratan de explicar la forma como las personas se apropian de nuevos conocimientos. Dentro de estos enfoques pedagógicos encontramos  al conductismo, en el cual se  considera  que el aprendizaje está basado en la asociación de estímulos y respuestas. El  cognoscitivismo donde se considera la existencia de representaciones mentales. El paradigma psicogenético donde se considera al aprendizaje como el resultado que obtiene al estudiante de su interacción con el mundo. El paradigma sociocultural que se  ha enfocado en los procesos de participación en prácticas sociales y en el análisis del aprendizaje concebido como la apropiación y la obtención de maestría para el uso de herramientas culturales, donde el lenguaje desempeña un papel central como mediador en la construcción social del conocimiento (Fernández-Cárdenas, J. M. 2009). Esto permite que en el ámbito educativo se generen textos multimodales, elaborados  colaborativamente, por grupos de trabajo en forma electrónica, lo que hace posible agregarle muchos más características, como gráficos, videos, hipervínculos, etc., siendo de esta forma mucho más atractivos para el lector;  y  aprovechar  la gran diversidad de recursos que integran las TICs, como procesadores de textos, hojas de cálculos, reproductores, programas de diseño, motores de búsqueda a través de la red, etc.    
El  enfoque  sociocultural propuesto  por Vygotsky, da bases teóricas que soportan la implementación de estas nuevas formas de mediar los procesos educativos, debido a que  considera que el desarrollo humano y el aprendizaje no son construcciones individuales, sino que son fundamentalmente el producto de la participación social ligado al uso de herramientas culturales. Para este cambio se debe pensar en la educación como una formación integrar,  orientada hacia el desarrollo de actividades contextualizadas que generen significados en los estudiantes y se desarrollen en comunidades de prácticas; sin olvidar que las acciones pedagógicas mediadas por tecnología digital, deben estar orientadas a facilitar los procesos de enseñanza aprendizaje, esto implica  una nueva forma de hacer las cosas, que según lo plantea  (Alanís 2010) no es una tarea fácil, debido a que  se requiere más compromiso por parte del docente, el cual es el encargado de elaborar un  diseño instruccional orientado hacia las necesidades de los estudiantes, buscando motivarlos y facilitando la construcción de nuevos conocimientos.
”El rol del maestro resulta crucial desde esta perspectiva, pues es el responsable de poner en contacto a alumnos y herramientas culturales, de crear situaciones de interacción productivas entre ambos. El paradigma puede correr el riesgo de ser interpretado como una reducción de todos los procesos mentales a la existencia de una pertenencia dentro de un grupo social o puede llevar a suponer obligatoria la utilización de herramientas culturales” Fernández-Cárdenas, J. M. (2009). El rol del estudiante también cambia este enfoque, debido a que le se considera como alguien activo, que construye conocimientos en conjunto con otros compañeros  a través de la interacción constante, dicha interacción no se requiere que sea de forma presencial, puede ser de forma virtual, gracias a las posibilidades que nos brinda las tecnologías digitales.   

Entonces se puede decir que la  utilización de un paradigma sociocultural ayuda al diseño de actividades pedagógicas mediadas por tecnología digital,  en la medida en que  la las Tic son herramientas culturales y el paradigma plantea que  aprender consiste en apropiarse de herramientas culturales por medio de la participación social, con el lenguaje como elemento fundamental de esta apropiación (Fernández-Cárdenas, J. M. 2009), Además que estas herramientas actúan como facilitadoras  de los procesos de enseñanza aprendizaje, ya que los participantes de una comunidad de práctica construyen nuevos conocimientos a través de la interacción social con personas que generalmente se desenvuelvan en contexto diferentes, pero que comparten experiencias  lo que genera mayor riqueza en el proceso.
Partiendo del hecho de que  el paradigma sociocultural propone la construcción de significado a partir de la interacción social  y  el uso de  las herramientas,  en este caso tecnología digital, se hace posible  que la evaluación sea un proceso constante que a su vez retroalimente los procesos educativos, teniendo en cuenta que  el uso de estas tecnologías facilita la interacción, de tal manera que  la retroalimentación sea más frecuente, considerando que se puede dar en cualquier momento, ya sea por parte del docente o de un compañero, lo cual no implica que estas interacciones se deben de dar de forma sincrónica o que los participantes estén en un mismo lugar, de acuerdo a esto Crook (2002) dice  “El término “social” puede ser utilizado para explicar nuestras experiencias de aprender y conocer aún cuando no haya nadie a nuestro alrededor, pero en las que, sin embargo, estamos educacionalmente involucrados. Incluso algunas de las exploraciones educativas más solitarias dependen del anclaje de las relaciones sociales y la responsabilidad”.
Las políticas institucionales y de  educación,  responden a las necesidades que demanda la sociedad, “Cada institución educativa decide su misión o ideario enunciar claramente cuál es el objetivo principal de su origen y establece las prioridades en su quehacer: si la misión coloca en el centro a los alumnos como su principal preocupación, podemos decir que esta institución acepta un modelo educativo centrado en el estudiante y que todas las acciones estarán encaminadas a la consecución de este fin”  Heredia Escorza, Y., & Romero Murguía, M. E. (2007). Las acciones de la escuela deben estar orientadas a la formación integral  de sus estudiantes a través de la interacción social y la facilitación de  herramientas culturales que actúen como mediadoras en estos procesos.

Referencias
Fernández-Cárdenas, J. M. (2008). The situated aspect of creativity in communicative events: How do children design web pages together? Thinking Skills and Creativity, 3(3), 203-216.
Alanís González, M. (2010). Manejo de la introducción de la innovación tecnológica en educación. En V. Burgos Aguilar, & A. Lozano Rodríguez, Tecnología educativa y redes de aprendizaje de colaboración (págs. 37-48). México: Trillas.
Fernández-Cárdenas, J. M. (2009). Las tecnologías de la información y la comunicación desde la perspectiva de la psicología de la educación. (J. Arévalo Zamudio, & G. Rodríguez Blanco, Edits.) México, Distrito Federal, México: Secretaría de Educación Pública/Dirección General de Materiales Educativos
Fernández-Cárdenas, J. M. (2009). Aprendiendo a escribir juntos: Multimodalidad, conocimiento y discurso. Monterrey: Comité Regional Norte de Cooperación con la UNESCO / Universidad Autónoma de Nuevo León.
Heredia Escorza, Y., & Romero Murguía, M. E. (2007). Un nuevo modelo educativo centrado en la persona: compromisos y realidades. En A. Lozano Rodríguez, & J. V. Burgos Aguilar, Tecnología Educativa en un Modelo de Educación a Distancia Centrado en la Persona (págs. 53-75). México: Limusa.