martes, 4 de octubre de 2011

Actividades sugeridas

1.Expresar en fracciones los datos que se presentan en el texto "Algunos datos de la sociedad del consumo" .

2.   Preguntar a los compañeros de otros cursos  el número de horas que ven televisión diariamente. (expresar los datos como fracciones / día).

3.  Hacer un listado de productos básicos y de productos   tan básico y determinar cuales generan más contaminación.


4.  Listar los problemas que se pueden generar y que cada estudiante vote por el que considere el más grave, sacar los datos, suministrarle los resultados a los estudiantes, para que los representen en  fracción.
5. Expresar en graficas de tortas (utilizar Excel) el aumento desmedido de la sociedad de consumo durante los últimos años.
6. Hacer comentarios debajo de cada uno de los textos que hacen referencias a sociedad de consumo, ubicados en este blog.

¿Qué se puede hacer frente a esta problemática?

Es necesario un nuevo paradigma basado en la sostenibilidad, lo que supone satisfacer todas las necesidades básicas de todas las personas, y controlar el consumo antes de que éste nos controle. Entre las medidas más inmediatas hay que eliminar las subvenciones que perjudican el medio ambiente (850.000 millones de dólares anuales que incentivan el consumo de agua, energía, plaguicidas, pescado, productos forestales y el uso del automóvil), realizar una profunda reforma ecológica de la fiscalidad, introducir criterios ecológicos y sociales en todas las compras de bienes y servicios de las administraciones públicas, nuevas normas y leyes encaminadas a promover la durabilidad, la reparación y la "actualización" de los productos en lugar de la obsolescencia programada, programas de etiquetado y promoción del consumo justo. Y todo ello dentro de una estrategia de "desmaterialización" de la economía, encaminada a satisfacer las necesidades sin socavar los pilares de nuestra existencia.

¿Qué problemas se pueden generar?

El consumo a partir de cierto umbral no da la felicidad. El consumidor trabaja demasiadas horas para pagar el consumo compulsivo.

Si los hábitos de consumo de los 1.700 millones de consumidores se extendiesen a toda la población mundial (6.300 millones de personas), la situación sería completamente insostenible, a causa del consumo de agua, energía, madera, minerales, suelo y otros recursos, y la pérdida de biodiversidad, la contaminación, la deforestación y el cambio climático.

Entre 1950 y 2002 el consumo de agua se ha triplicado, el de combustibles fósiles se ha quintuplicado, el de carne creció un 550%, las emisiones de dióxido de carbono han aumentado un 400%, el PIB mundial aumentó un 716%, el comercio mundial creció un 1.568%, el gasto mundial en publicidad creció un 965%, el número de turistas que salieron de sus fronteras creció un 2.860%, el número de automóviles pasó de 53 millones en 1950 a 565 millones en 2002 y el consumo de papel creció un 423% entre 1961 y 2002. Las importantes ganancias en eficiencia se ven rápidamente absorbidas por el aumento del consumo. Las viviendas son cada vez mayores y los automóviles cada vez más potentes.

¿Cuánto consumo es suficiente?

El consumo, a partir de cierto umbral (13.000 euros anuales por persona, 32,000,000 de pesos colombianos), no da la felicidad. El consumidor trabaja demasiadas horas para pagar el consumo compulsivo, y el poco ocio lo pasa en el automóvil (el estadounidense emplea 72 minutos detrás del volante) o delante del televisor (más de 240 minutos diarios de promedio en las sociedades actuales). Cada vez se ve más atrapado en una espiral de consumo, endeudamiento para consumir y trabajar para pagar un endeudamiento mayor.

Según Galeano, E. (2005). “ El mundo entero tiende a convertirse en una gran pantalla de televisión, donde las cosas se miran pero no se tocan. Las mercancías en oferta invaden y privatizan los espacios públicos. Las estaciones de autobuses y de trenes, que hasta hace poco eran espacios de encuentro entre personas, se están convirtiendo ahora en espacios de exhibición comercial”.

Algunos datos de la sociedad del consumo.

1.700 millones de consumidores, 2.800 millones de pobres. En el mundo la sociedad de consumo la integran 1.728 millones de personas, el 28% de la población mundial: 242 millones viven en Estados Unidos (el 84% de su población), 349 millones en Europa Occidental (el 89% de la población), 120 millones en Japón (95%), 240 millones en China (apenas el 19% de su población), 122 millones en India (12%), 61 millones en Rusia (43%), 58 millones en Brasil (33%) y sólo 34 millones en el África subsahariana (el 5% de la población). En total en los países industrializados viven 816 millones de consumidores (el 80% de la población) y 912 millones en los países en desarrollo (sólo el 17% de la población del Tercer mundo).
Mientras los 1.700 millones de consumidores gastan diariamente más de 20 euros, hay 2.800 millones de personas que tienen que vivir con menos de 2 euros diarios (lo mínimo para satisfacer las necesidades más básicas) y 1.200 millones de personas viven con menos de 1 euro diario en la extrema pobreza. Mientras el estadounidense medio consume cada año 331 kilos de papel, en India usan 4 kilos y en gran parte de África menos de 1 kilo. El 15% de la población de los países industrializados consume el 61% del aluminio, el 60% del plomo, el 59% del cobre y el 49% del acero. Cifras similares podrían repetirse para todo tipo de bienes y servicios.

Origen de la sociedad de consumo:

La llamada sociedad de consumo es producto del capitalismo industrial, donde el trabajo se ha convertido en una forma de obtener dinero y éste es un medio para conseguir bienes, por lo cual se puede decir que la sociedad de consumo es consecuencia de la producción en masa, donde el interés principal dejo  de ser la producción para convertirse en  la comercialización, debido  a que las industrias se dieron cuenta que era mucho más fácil producir que vender, razón por la cual centraron su atención en diseñar estrategias que facilitaran las ventas.

La sociedad de consumo es el  producto del gran crecimiento económico de los años siguientes a la posguerra mundial. La venta de productos de consumo crece de forma imparable gracias a la publicidad, dirigida a una población cada vez más amplia, que se encuentra en condiciones de adquirirlos. Las nuevas técnicas publicitarias presentan los productos no sólo de forma atractiva, sino haciéndolos indispensables, con el objeto de aumentar el consumo.  

Aumento desmedido del consumo en los últimos tiempos:

El consumo se ha convertido hoy en día   en  un factor que podemos decir controla  la mente y los corazones de millones de personas, sustituyendo a la religión, a la familia y a la política. El consumo compulsivo de bienes es la causa principal de la degradación ambiental.

El cambio tecnológico nos permite producir más de lo que demandamos y ofertar más de lo que necesitamos. El consumo y el crecimiento económico sin fin es el paradigma de la nueva religión, donde el aumento del consumo es una forma de vida necesaria para mantener la actividad económica y el empleo.

El consumo de bienes y servicios, por supuesto, es imprescindible para satisfacer las necesidades humanas, pero cuando se supera cierto umbral, que se sitúa en torno a los 7.000 euros anuales por persona, se transforma en consumismo.